Día 10, 30 de diciembre
¡Nos levantamos a las 7:30! Estamos cogiendo costumbres un poco raras... eso de estar boca abajo, ya se sabe...
Pero salimos a las 9 del hotel. Desayunamos y descubrimos un sitio de Internet que cerraba a las 12 de la noche!!!! Ahí fue desde donde os escribimos la última vez en Australia...
Desde ahí, fuimos rumbo al Acuario en bus, el cual dominamos perfectamente. Peeeeero, por el camino, descubrimos el Queen Victoria Buildind, un edificio precioso que alberga un no menos bonito centro comercial. Sólo hay que ver el pedazo árbol de Navidad que se marcaron en la entrada y que llegaba hasta el último piso, y los cristales que veis colgando... ¡son de Svarowsky!... ¿Y las tiendas? ¡Uf! Para perder el gusto!!!! De hecho, nos dejamos los dólares en ópalos y... ¡en el vestido de Nochevieja de la dra. Ameal! Vamos, que ni Julia Roberts...
Todo, una chulada.
Después sí llegamos al Acuario. Está bien, pero quien haya ido al Oceanográfic de Valencia, mejor que no vaya al de Sydney. ¡Ah! Y ni siquiera tienen delfines. ¿Lo que más nos gustó? Las medusas luna, que se veían en la oscuridad...
Tras una vegetariana y "ligera" comida (ver foto adjunta), fuimos a recoger nuestras entradas para el barquito de Nochevieja, ¡bieeeeeeeennnn!!!!!
Luego, dejamos nuestros bártulos (léase, compritas) en el hotel y nos piramos a un famoso restaurante de pescadores en la Bahía Watsons (o Finisterre 2, porque mira que estaba lejos el sitio...). La comida, riquísima, todo pescado y marisco del día, y las vistas... ¡ahhhhh! ya lo veis.
La Fer se dio un "homenaje" con media docenita de ostras.
Tras este festín, la odisea de encontrar un taxi de vuelta a la city. La espera se hizo amena, ya que vimos a la única señora china rubia de 140 años, con botas de tacón de ante rojo.
Día completo en esta ciudad, donde los sueños se acercan a la realidad.
Frase del día 1: "Vamos a gastarnos una cantidad indecente de dinero, así que, ¡enséñanos más! (ópalos, claro)" La Fer en el centro comercial.
Frase del día 2: "¡Estaba buscándote por los corales!" La Fer en el Acuario.
Frase del día 3: "Hay que entrar, ¡quiero ver ese órgano!" La Fer, otra vez, hablando de la Opera de Sydney.